COLGANTE DE MINERALES EN PLATA
Collar elaborado en plata 925 con preciosas piezas de kunzita, perlas y amatista lavanda.
Propiedades Kunzita
La kunzita es la piedra del amor infinito y la libre expresión del afecto. Tradicionalmente, esta gema ha sido traspasada generación tras generación en las familias que se la iban dejando como un valioso legado, a través de una joya engastada en oro o plata, o como parte de algún objeto donde está incrustada.
Se la considera una joya terapéutica porque es capaz de promover la comprensión, la paz interior y la claridad mental.
Es una piedra transparente que presenta el fenómeno de la fosforescencia. Esto significa que es capaz de emitir luz en la oscuridad; mientras está expuesta a la luz natural, la kunzita absorbe los rayos ultravioletas de la luz.
En algunos ámbitos, la kunzita es conocida por proporcionar virilidad al cuerpo y la mente.
Sentirás cómo se desarrolla tu empatía, además de aumentar la confianza en ti misma. Está conectada con el chakra del corazón, por lo que tus emociones se verán reforzadas.
Propiedades Perlas.
La perla es una de las piedras preciosas más antiguas conocidas por diversas culturas en el mundo, de hecho se considera como una de las gemas más deseadas y una de las más espectaculares de entre el grupo de las piedras preciosas.
Las perlas han sido siempre un símbolo de poder y riqueza, incluso fueron muy valoradas en el antiguo Egipto, donde Cleopatra fue la que más atesoraba estas gemas.
Existen muchos mitos y leyendas alrededor de las perlas, antes se pensaba que estas eran las lágrimas de los dioses y la asociaban con una belleza increíble. En la actualidad los griegos atesoran estas gemas porque se les asocia con el amor y el matrimonio. Se creen que estas piedras preciosas logran promover la felicidad conyugal y en el día de la boda se las utiliza para evitar que la novia llore, es por eso que se convirtió en tradición regalar perlas a las novias.
Propiedades Amatista
La amatista es una piedra extraordinariamente poderosa y protectora, dotada de una elevada vibración espiritual. Protege del ataque psíquico, transmutando la energía en amor. Como tranquilizante natural, la amatista bloquea las tensiones geopáticas y las energías ambientales negativas. Su serenidad potencia los estados elevados de conciencia y meditación. Posee grandes poderes curativos y limpiadores, y potencia la conciencia espiritual. Tradicionalmente se llevaba puesta para evitar la borrachera y de hecho, tiende a aportar sobriedad a las pasiones físicas. Ayuda a superar adicciones y bloqueos de todo tipo. Usada a nivel superior, la amatista nos abre a otra realidad. Es muy benéfica para la mete, a la que relaja o estimula según resulte adecuado. Cuando meditas, aleja tus pensamientos de lo mundano, orientándolos hacia la tranquilidad y una compresión más profunda. Mentalmente, ayuda a sentirse menos disperso, más enfocado y en control de las propias facultades. Potencia la asimilación de nuevas ideas y conecta la causa con el efecto.
Esta piedra facilita el proceso de toma de decisiones, aportando sentido común e intuiciones espirituales, y ayuda a poner nuestras decisiones en práctica. En el plano mental, calma, simplifica y ayuda a transmitir las señales neuronales dentro del cerebro. Es de ayuda en casos de insomnio causados por una mente hiperactiva y protege de las pesadillas recurrentes. La amatista potencia la memoria y mejora la motivación, haciéndonos mas capaces de marcarnos objetivos realistas. Puede ayudar a recordar y comprender el significado de los sueños y facilita el proceso de visualización. Equilibra las subidas y bajadas, favoreciendo que centremos nuestras emociones. Disipa la ira, la furia, el miedo y la ansiedad, alivia la tristeza y la pena. Ayuda a sacar provecho de las perdidas.
Es una de las piedras más espirituales, pues promueve el amor a lo divino, ofrece vislumbres de nuestra verdadera naturaleza y potencia el desinterés y la sabiduría espiritual. Abre la intuición y refuerza los dones psíquicos. Es una piedra excelente para meditar y para usarla como bola de cristal. Puede situarse en el tercer ojo para así estimularlo. Dormir con una amatista facilita las experiencias de salida del cuerpo y genera sueños intuitivos. Transmuta las energías inferiores en las frecuencias superiores de los reinos etéreos y espirituales.
En curación, potencia la secreción de hormonas y sintoniza el sistema endocrino y el metabolismo. Potencia los órganos de limpieza y depuración y el sistema inmunitario. Excelente limpiador sanguíneo, la amatista alivia el dolor y las tensiones físicas, emocionales y psicológicas. Alicia los dolores de cabeza y permite soltar tensiones. Esta piedra reduce los moratones, las heridas y las hinchazones. Trata los trastornos auditivos. Sana las enfermedades pulmonares y del tracto respiratorio, las dolencias de la piel y los trastornos celulares y del sistema digestivo. Es benéfica para los intestinos, pues regula la flora, elimina parásitos y favorece la reabsorción de agua. Trata el insomnio y aporta un sueño reparador.
A nivel sutil, la amatista equilibra y conecta los cuerpos físico, emocional y mental conectándolos con el espiritual. Limpia el aura y transmuta la energía negativa, estimulando los chakras de la garganta y de la coronilla. Es de ayuda para las personas que están a punto de realizar la transición de la muerte. Puede estabilizar desequilibrios psíquicos, aunque no debe usarse en casos de paranoia o esquizofrenia.
Llévala puesta o colócala donde sea apropiado, especialmente como joya. Los agrupamientos de cristales y geodas pueden ponerse en el entorno y las puntas sueltas pueden usarse para sanar. Pon la punta hacia ti para absorber energía y desvíala de ti para liberarla. La amatista es especialmente benéfica cuando se lleva sobre la garganta o el corazón. En casos de insomnio o pesadillas, ponla debajo de la almohada. Esta piedra palidece a la luz del sol.



















